Horas muertas o muerto en las horas
que ahora son olas que asolan aquello que piensas,
aquél a quien piensas.
A solas,
a tientas,
no hay ciencia o motivo
y son tantos los míos,
los "sí, sol, sal, soy yo sin mí",
son mil contigo y no sigo contando
los hilos que tejen ríos de barro,
ojalás en las alas de peces con miedo a volar,
amor en los ojos de hijos de puta sin miedo a sentir
y asentí,
es a mí,
es en mí,
y qué hace en ti mi sonrisa.
Salí con lo puesto y detesto el frío,
detesto este texto atestado de excesos que besan mis dedos y exigen el sexo que sé sólo existe contigo.
No te vayas aún, espera.
Oí que es aquí donde mueren las horas,
vine a dar mi vida por ellas.
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