No sabía cómo deshacerse de aquello, sólo sabía que no lo quería con él. Así que buscó un pequeño baúl con cerradura y lo encerró dentro pensando que con eso bastaría, que se sentiría mejor. Pero no fue así porque sabía que el pequeño baúl se podría abrir mientras aún conservara la llave, ese pequeño objeto metálico que parecería tan insignificante a ojos de cualquiera. Menos a los suyos.
No sabía cómo deshacerse de aquello, sólo sabía que no lo quería con él. Así que buscó un pequeño baúl con cerradura y lo encerró dentro pensando que con eso bastaría, que se sentiría mejor. Pero no fue así porque sabía que el pequeño baúl se podría abrir mientras aún conservara la llave, ese pequeño objeto metálico que parecería tan insignificante a ojos de cualquiera. Menos a los suyos.
No sabía cómo deshacerse de aquello, sólo sabía que no lo quería con él. Así que buscó un pequeño baúl con cerradura y lo encerró dentro pensando que con eso bastaría, que se sentiría mejor. Pero no fue así porque sabía que el pequeño baúl se podría abrir mientras aún conservara la llave, ese pequeño objeto metálico que parecería tan insignificante a ojos de cualquiera. Menos a los suyos.
…
Fue encontrado meses después. Yacía muerto en el suelo de su habitación, debajo de centenares de pequeños baúles de diferentes formas y colores. Había una llave en su mano, y una llave en cada uno de aquellos viejos recipientes de madera que aplastaban su magullado e inerte cuerpo. O, al menos, eso parecía cuando empezaron a investigar. Lo cierto es que perdido en ese extraño mar de baúles había uno que ahora permanecía vacío. Hubo un tiempo en el que guardó algo, pero el corazón que lo alimentaba dejó ya de latir.
No hay comentarios:
Publicar un comentario